Francesco Tonucci. Candidatura premio Princesa de Asturias de las ciencias sociales 2020


POR EL PROGRAMA DE SU INVENCIÓN “LA CIUDAD DE LOS NIÑOS”.

Candidatura presentada por D. Alberto Flaño Romero presidente de Fundación Avanza.

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El Dr Tonucci ha ejercido y ejerce como maestro, pedagogo, investigador, pensador, dibujante y es autor de numerosos libros, realizando siempre un trabajo incansable en favor de los niños.

Sus investigaciones se centran en el desarrollo cognitivo de los niños, su pensamiento, su comportamiento y la relación entre la cognición de los niños y la metodología educacional.

Su proyecto “La Ciudad de los niños” que nace en Fano en mayo de 1991, con una intención política concreta: promover el cambio de los parámetros de gobierno de la ciudad poniendo al niño en el lugar ocupado por el adulto trabajador, que se desplaza en automóvil. Los niños asumen un papel activo en el proceso de cambio participando de forma concreta en el gobierno y en la delineación de la ciudad, apropiándose de nuevo del espacio urbano.

El proyecto tiene como interlocutor inmediato al Alcalde y a su Junta Municipal ya que, por su transversalidad, están interesados e implicados todos los sectores de la administración.

Los niños están implicados en la asunción de un papel activo en el proceso de cambio de la ciudad y de la relación entre ciudad y ciudadanos porque son “competentes”. De Piaget a Bruner, por citar los más conocidos, los estudios concuerdan en afirmar que el desarrollo cognitivo del niño se verifica desde el nacimiento. El niño nace “competente” y dispone inmediatamente de nociones, valores y criterios de evaluación que orientan su experiencia (Juul, 2001) y que se harán cada vez más amplios y complejos a través de la experimentación con el mundo que le rodea. Desde el principio los niños son seres sociales, colaboradores, preparados y capaces de comunicar. Desde la perspectiva de una “Nueva Sociología de la Infancia” los niños son sujetos activos capaces de influenciar y de ser influenciados por el ambiente en el que viven, son capaces de interpretar sus necesidades y de expresarlas. Es pues, a través de sus ojos, el modo de ver una ciudad mejor y reconsiderar un contexto urbano que sea más adecuado para ellos y para todos los ciudadanos. Escuchar a los niños significa, de hecho, dar voz a las exigencias de quién ha sido “minusvalorado” en la concepción de la ciudad, significa abrir un punto de vista innovador para basar en lógicas y equilibrios diferentes una ciudad nueva.

Pedir a las administraciones locales, concretamente a los alcaldes que, en lugar de utilizar al adulto, utilicen al niño como parámetro de gobierno de la ciudad significa invertir la ruta e intentar detener el proceso degenerativo que arremete contra el ambiente urbano. Significa adoptar un punto de vista diferente y progresista, sobre las prioridades en las decisiones políticas de la administración. Pasar de una gestión que privilegia a los automóviles a otra que, en su lugar, favorece a los peatones permite la recalificación de la ciudad bajo todos los puntos de vista: el refuerzo del tejido social, la pertenencia, la seguridad y la sostenibilidad del ambiente urbano.

Para que sea eficaz tal proceso debe basarse no solo en el consenso de los ciudadanos sino también en su implicación activa. No se trata solo de apropiarse de la ciudad por parte de quien vive en ella y la cruza cotidianamente sino de una verdadera y propia rehumanizacion de ese espacio. Los ciudadanos tienen que estar implicados en la participación activa para que este proceso no se limite a la lógica de la circulación de los vehículos, sino que respire ideas nuevas de quien todavía no ha sido escuchado. Se llama a los niños a participar tal y como se auspicia en la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño de la ONU (1989) que establece su derecho a expresar libremente su opinión sobre cualquier cuestión que los concierna (art 12) y su derecho a ser escuchados porque su opinión es importante para todos.

La reconquista del ambiente urbano, la recuperación de varias formas de juego y el desplazamiento autónomo por la ciudad son esenciales no solo para el desarrollo sano del niño sino también y sobre todo para un mejor desarrollo de la ciudad misma.

Más información sobre esta iniciativa puede verse en su libro “La ciudad de los niños” o la página web: https://www.lacittadeibambini.org/es/

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A continuación tienes documentos para conocer un poco mejor al Dr. Francesco Tonucci

Curriculum Dr. Francesco Tonucci.