Creación literaria para transformar experiencias.


En Fundación Avanza queremos ayudar a que un estado de alarma no se convierta en una experiencia traumática en nuestros niños y jóvenes que derive en miedos y fobias.

Para ello animamos a los centros educativos, asociaciones y familias a nivel individual que promuevan la producción literaria.

Proponemos a estas entidades la creación de concursos literarios, o una actividad desde el centro relacionada con la situación actual y la experiencia personal que podría titularse “Yo, nosotros y el COVID-19”

Y para que sirvan mejor a su propósito damos algunas pautas:

  • Los relatos no tienen que ser experiencias literales vividas, aunque si relacionadas con el título. El hecho de estar ambientado como ficción puede ayudar a muchos autores a expresar mejor sus sentimientos respecto a los acontecimientos vividos.
  • Escribir unos 5 minutos al final del día, con las sensaciones que le han producido los acontecimiento vividos, sin pensar en la correcta expresión. Estudios experimentales muestran que escribir sobre las emociones sentidas en relación a hechos traumáticos mejora la salud psicofisiológica a medio plazo, incluso cuando se escribe sobre traumas que no se han vivido personalmente. Estudios clínicos sugieren que escribir sobre hechos traumáticos acaecidos a personas cercanas tiene efectos terapéuticos, entre otras cosas porque se cumple un deber de memoria.*
  • Repasar por las mañanas lo escrito la noche anterior, corrigiendo los defectos de forma, estilo y ortografía. Es importante que el recuerdo y la narración impliquen no sólo activación emocional, sino también una actividad cognitiva de elaboración, de atribución de significado y de reinterpretación que reconstruya las imágenes, sensaciones y sentimientos.*
  • Que la narración contenga expresiones y puntos de vista en primera persona. La perspectiva del yo, individual o en primera persona ayuda a disminuir las emociones negativas percibidas en el clima social.*
  • Que la narración contenga expresiones y puntos de vista de un colectivo que incluya al autor, familia, amigos, centro educativo, etc (estas se pueden ir alternando). La perspectiva del nosotros o colectiva ayuda a reforzar la percepción de emociones positivas en el entorno social.*
  • Incluir, si así lo percibe el autor, emociones negativas, pero intentar encontrar cada día la parte positiva de la experiencia. El mayor uso de emociones positivas si bien no se asocia a una menor percepción de emociones negativas en el clima social, si se asocia a una mayor percepción de emociones de solidaridad y positivas.*
  • Permitir que los relatos puedan ir acompañados de dibujos y fotografías. Este puede ser un buen método para los menos expresivos literariamente.
  • Hacer públicos y visibles los relatos. Deber de recordar y contar lo que se ha vivido en un momento importante de nuestra vida y de nuestra sociedad nos conecta con nuestro tiempo y con nuestro futuro.

Los niños que no tienen edad de escribir es saludable que puedan tener una dinámica parecida de confidencias con sus progenitores.

Para todo esto no nos necesitas, pero si consideras que podemos ayudarte con el concurso y a publicar los relatos ponte en contacto con nosotros y hablamos.

*Páez, Darío & Pennebaker, James & Fernández, Itziar. (2004). ESCRITURA EXPRESIVA, DEBER DE MEMORIA Y AFRONTAMIENTO TRAS EL IMPACTO DEL 11–M: UN ESTUDIO EXPERIMENTAL. Ansiedad y Estres. 10. 233-245.